La localización de sitios web ha experimentado un gran crecimiento debido, principalmente, a que Internet ha pasado a ser no solo una de las herramientas de comunicación más usadas en todo el mundo, sino también una gran oportunidad de aumentar los ingresos de una empresa. De esta forma, el desarrollo de Internet y el avance de las nuevas tecnologías ha provocado el nacimiento de una nueva vertiente de la traducción: la localización web.

Siguiendo esta línea, podemos decir que la industria de la localización es bastante joven, pues es, a partir de la década de los 90, cuando surge la necesidad de internacionalizar y localizar productos, ya que el avance de Internet facilita en gran medida la ventada y la distribución de productos en otros países.
Uno de los pilares fundamentales de la localización web es la experiencia del usuario, pues, aunque el inglés se considera la lingua franca de Internet, los usuarios se sienten más atraídos por un sitio web en su idioma materno (además de que también les resulta más fácil de usar). Esto requiere un proceso de traducción, pero también un proceso de adaptación cultural, en el que debemos tener en cuenta diferentes aspectos como imágenes, símbolos, colores, monedas, fecha y hora, etc.